Mi corazón pesa
como pesan las noches de invierno, 
largas, frías, tan oscuras...

Pesa con el peso de tus pesadillas
tus pensamientos eternos
tus depresiones
tu rabia
tu decepción.

Pesa en mi alma sentir tus incongruencias.
Esclava de tu oscilación permanente
tu luz y tus alocados estallidos.

El peso me jala hacia el suelo
ya no vuelo
ya no floto
ya no bailo
ya no río....
                         
                     ya no sueño...


Ahogo de aire 
permanente incertidumbre que duele
Afixia....

Me duelen los días con su tic-tac acelerado
avanzo y retrocedo en la niebla.

Sólo tú eres mi sustento
vida grabada en mi corazón y que guía mi espíritu.
Sólo en ti no hay temores
y por un instante la calma de otoño en miles de hojas que vuelan sin destino.

Me quedo aquí, 
enmudecida frente al ruido caótico de la multitud
No me dejes... aunque de pronto no este contigo. 







Soñé que caminaba suspendida en el aire,
la noche me cubría con su silencio oscuro.
Avanzaba...

Mi Norte dejó de ser el norte
entonces mi Sur se hizo incierto.
Sin certezas, sin apoyos, los pasos en el aire
uno tras otro...

Entonces te busco,
como quien quiere asirse de un mástil en medio de la tormenta,
pero... no te encuentro... aunque sé que no te has ido.

Es tanta la estructura que cayó sobre mi espalda!!

Y respiro... sé que no dejaré de buscarte...
aunque sé que estas aquí conmigo.



Hoy te encuentro,
azul oscuro salpicado en tus aguas eternas.
Hoy mis ojos pasean por tus calles viejas
caserones de tejas que decaen por el peso de tantos años de historia.

Hoy me deleito, cuando la cortina de agua nos ha dado tregua
y te veo hermosa!
será porque has dejado el vestido gris
colgado en las tablas del puerto?

Desordenada, caótica, desbordada
arremolinada mezcla de anís y mar
clamor del viento y frío de escarcha
poder de fuego en su costado,
soledad de barco encallado en tu orilla
en este día de sol eres mi deleite,
de postales cubres mi retina.

Hoy te camino y te siento,
hoy eres puerto de colores vivos y esperanza que abre mis sentidos.



Quiero poner en ti mi mirada
mas allá del ruido de las calles
y el desorden de las lenguas

Quiero encontrar la calma que tú brindas
y reposar en ella mis ansiedades.

Quiero encontrar mi norte en tus palabras
y dejando atrás todo temor
soltar mis ataduras,
abrir mis brazos y caminar confiada.